SOCIEDAD Y PAZ





Sociedad y paz.
Hemos venido considerando ámbitos de relaciones interpersonales cada vez mayores: familia, educación e instituciones educativas, el mundo del trabajo profesional, y ahora la sociedad. Se trata del mismo camino que el niño va recorriendo a medida que crece. Lo ideal —fruto de una buena educación— sería que al ir creciendo fuera incrementando y consolidando su propia paz; pero no sucede así.

Lo normal es que el niño vaya creciendo bajo presiones y tensiones cada vez mayores, debido sobre todo a la creciente competitividad que la sociedad va imponiendo en los diversos ámbitos de la vida humana. Es muy probable que el niño, lo mismo que el estudiante adolescente, ni siquiera se haya planteado el problema de su propia carencia de paz. Quizá tan sólo quiera tener un poco más de descanso y de sueño, ante la cantidad de actividades escolares, curriculares y extracurriculares. y ante la presión de las demandas sociales.
Sociedad y paz.
En la vida adulta sucede algo semejante, aunque ya haya una clara conciencia de la necesidad de tener paz, pues la competitividad se hace aun mayor en el trabajo profesional. Hay una declarada guerra entre empresas. Y en la vida social hay que procurar tener dinero y estatus: buena casa, buenos autos, etcétera. La presión publicitaria hacia el consumo es cada vez más agresiva, de modo que es fácil llegar a gastar más de lo que se tiene o se gana. Las facilidades para endeudarse también van en aumento, y así la paz tiende a desaparecer.

Si consideramos las autoridades civiles y la vida política nacional fácilmente podemos comprobar que la paz se deteriora grandemente. Hay corrupción en los ámbitos policíacos y en muchos funcionarios públicos. Abunda la criminalidad y el narcotráfico. La administración de la justicia es muy deficiente. Los medios de comunicación no son de fiar. La familia está siendo destrozada, etcétera. Lograr la paz es algo cada vez más difícil.
Sociedad y paz.
Nuestras actuales democracias no son democracias de personas, sino democracias de partidos políticos en pugna, en una sorda guerra intestina fría que divide al país y dificulta mucho el buen gobierno, provocando muchos males. Los políticos no gobiernan principalmente para el bien del pueblo, sino para lograr intereses personales y mantenerse en el poder ellos mismos, o para mantener en el poder a su partido.

Aquí enontramos lo mismo: poco a poco se han venido estableciendo serios errores también en el ámbito de nuestra sociedad. Es preciso descubrir esos errores y tratar de corregirlos. Hay que hacerlo inicialmente al menos en lo que a nosotros se refiere, pues de lo contrario será difícil realizar el debido ensemble que nos permita lograr la paz.



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Advertencia

Este sitio web busca la paz, primero personal y luego social. Procura descubrir y corregir los errores que se han establecido en los principales aspectos de nuestras vidas: política, moral, valores, religión, etc. Esto puede verse como algo agresivo, sin que lo sea en realidad. Importa mucho leer con mente amplia y sin prejuicios, con una actitud crítica y constructiva.